El proyecto eM-Lacq tiene como objetivo producir 88.000 toneladas de e-metanol al año en la cuenca de Lacq.
Este e-metanol se producirá a partir de hidrógeno generado mediante electrólisis del agua, alimentada con electricidad renovable o nuclear, y de carbono capturado en las industrias del territorio.
Colocalizado con el proyecto BioTJet, eM-Lacq se enmarca en una lógica de ecología industrial, caracterizada por el intercambio de materias para valorizar los coproductos, compartir infraestructuras y mejorar la eficiencia de los procesos. Ambos proyectos han sido desarrollados conjuntamente bajo la marca E-CHO.
El metanol es una materia prima clave para la industria, con una producción mundial que supera los 100 millones de toneladas al año. Es esencial en la fabricación de numerosos productos de uso cotidiano, como los cosméticos. En Francia, las industrias importan cada año entre 600.000 y 800.000 toneladas de metanol.
El e-metanol es idéntico al metanol fósil en su composición. La diferencia radica en su método de producción y su impacto ambiental. El e-metanol se basa en el uso de electricidad renovable o nuclear para producir hidrógeno mediante electrólisis del agua, y carbono capturado en procesos industriales. El hidrógeno (H₂) y el carbono (CO₂) se combinan posteriormente para formar e-metanol (CH₃OH). Esta mezcla se destila, como en perfumería, para eliminar el agua, y luego se almacena en las infraestructuras existentes.
La producción de e-metanol permite así reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 70 % en comparación con el metanol convencional, al tiempo que contribuye a la soberanía industrial y a la reindustrialización verde.
Además de su uso como materia prima para la descarbonización de la industria química, el e-metanol se está consolidando como uno de los pilares de la descarbonización del transporte marítimo.
El metanol presenta la ventaja de poder sustituir, desde hoy, a los combustibles marinos convencionales. Se apoya en una infraestructura de transporte y suministro ya existente. Dispone de motores disponibles de los principales fabricantes, como MAN, Rolls-Royce o Wärtsilä, que ofrecen soluciones de “doble combustible” (dual-fuel). Asimismo, permite responder a los retos de la contaminación atmosférica.
Más de 270 buques están actualmente en operación o en pedido por parte de grandes operadores como Maersk o CMA-CGM, lo que representa una demanda adicional de aproximadamente 5 millones de toneladas al año.
18 diciembre 2025
28 noviembre 2025