El proyecto eM-Numancia aspira a producir hasta 50.000 toneladas anuales de e-metanol en el corazón de España, en el municipio de Garray, dentro de la zona de actividad dedicada a las industrias verdes, el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA).
Producido a partir de hidrógeno verde y CO₂ biogénico, el e-metanol se considera uno de los vectores clave de la transición energética. Permite suministrar al transporte marítimo un combustible sostenible, adaptado a la infraestructura existente, al tiempo que acompaña la transición verde de la industria química europea.
Los proyectos de producción de moléculas bajas en carbono han surgido principalmente en el norte de Europa, con la voluntad de aprovechar los recursos hidroeléctricos, geotérmicos y eólicos. Sin embargo, gracias a su abundancia en recursos renovables, la península ibérica está llamada a convertirse en otro gran centro energético europeo.
Alcohol más simple, el metanol es una materia prima industrial de primer orden, con una producción mundial anual que supera los 100 millones de toneladas. Es clave en la fabricación de numerosos productos de consumo cotidiano, como los cosméticos y el biodiésel. Hoy en día, el e-metanol se está consolidando como una solución alternativa, duradera y sostenible para descarbonizar el sector químico y relocalizar su producción.
En la práctica, el e-metanol se produce a partir de hidrógeno y CO₂. El hidrógeno se obtiene mediante electrólisis del agua, un proceso que utiliza una corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno. El CO₂, por su parte, se captura a la salida de los procesos industriales, donde se purifica de sus impurezas. A continuación, ambas moléculas se combinan —un proceso denominado síntesis— para producir e-metanol. Esta síntesis se sigue de una destilación, similar a la empleada en perfumería, con el fin de eliminar el agua. El e-metanol, ya purificado, se almacena en forma líquida en tanques, del mismo modo que el petróleo o el etanol empleados en los combustibles para vehículos.
El metanol también se perfila como un prometedor combustible alternativo sostenible para el transporte marítimo, especialmente para portacontenedores, transbordadores, graneleros y cruceros.
El sector marítimo está comprometido en la reducción de su huella de carbono, de acuerdo con la normativa europea (FuelEU Maritime) y la normativa internacional de la Organización Marítima Internacional.
Más allá de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el metanol permite reducir drásticamente contaminantes atmosféricos como el dióxido de azufre. Al ser biodegradable en el agua, limita los riesgos para la biodiversidad en caso de fuga o accidente.
En línea con su ambición europea, reflejada en sus inversiones en Portugal o en Suecia, y con la experiencia de sus directivos en el desarrollo de energías renovables, Elyse Energy concibió desde su creación su desarrollo en dos ejes: Francia, con su parque nuclear; y su contraparte renovable, la península ibérica.
Se ha conformado un equipo local en Madrid y posteriormente en Lisboa para desarrollar proyectos de producción de e-moléculas, entre ellos eM-Numancia, que incluye la producción de hidrógeno verde mediante electrólisis del agua a partir de electricidad renovable, la captura de CO₂, así como la síntesis y destilación de metanol.
El e-metanol producido en eM-Numancia se considerará un combustible renovable de origen no biológico o RFNBO (Renewable Fuel of Non-Biological Origin) según la nomenclatura de la Comisión Europea.
17 noviembre 2025
5 diciembre 2024