El cambio climático avanza “a un ritmo sin precedentes”
Todos lo constatamos con la multiplicación de récords de calor y la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos. Para limitar sus efectos y construir un futuro sostenible, el camino es tan sencillo de enunciar como difícil de seguir: hay que descarbonizar la economía, abandonar los combustibles fósiles; y hay que hacerlo ahora.
Al igual que la calefacción o la electricidad, el transporte y la industria deben descarbonizarse. A este objetivo responde el proyecto E-CHO: proporcionar al transporte marítimo, al transporte aéreo y a la industria química soluciones sostenibles, adaptadas a sus necesidades.
Esa solución son los combustibles sostenibles.
Los combustibles sostenibles se producen a partir de hidrógeno y carbono, siguiendo una lógica de economía circular. El hidrógeno se genera gracias a la electricidad, ya sea renovable o nuclear, mediante la electrólisis del agua. El carbono, por su parte, se reutiliza tras ser captado por las plantas o recuperado a la salida de las fábricas. Posteriormente, el hidrógeno y el carbono se combinan para fabricar el combustible deseado.
El resultado: un combustible cuyo balance de carbono se reduce en al menos un 70 % en todo su ciclo de vida en comparación con los combustibles fósiles, y que puede utilizarse desde hoy sin modificar los motores ni construir infraestructuras específicas.
Iniciado en 2022 por Elyse Energy, Avril, Axens e IFP Energies Nouvelles, el proyecto E-CHO es uno de los más ambiciosos de descarbonización en Europa. Con una producción de 88.000 toneladas de e-metanol destinadas al transporte marítimo y a la industria, 87.000 toneladas de combustibles sostenibles para aviación y 28.000 toneladas de nafta, permitirá evitar el uso de 211.000 toneladas equivalentes de petróleo procedentes de recursos fósiles e importados.
Compuesto por dos unidades principales —eM-Lacq para la producción de e-metanol y BioTJet para la producción de e-bioqueroseno—, E-CHO está ubicado en el corazón del polo industrial de Lacq.
El proyecto reducirá las emisiones de carbono en 430.000 toneladas cada año, lo que equivale a las emisiones de 378.000 coches anuales, al tiempo que contribuirá a la soberanía energética de Francia y de Europa.
En una de las cunas de la aviación europea, escenario del primer vuelo en Francia de los hermanos Wright, el proyecto E-CHO contribuye al desarrollo de un polo de excelencia para los combustibles sostenibles. Al igual que el “valle de la batería” para vehículos eléctricos en Hauts-de-France, el proyecto pretende actuar como catalizador al servicio de la industria aeronáutica y espacial, que agrupa a cerca de 2.000 empresas y 150.000 empleos en el suroeste de Francia.
Para ello, el proyecto se arraiga en un territorio marcado por una aventura industrial única en Francia: la explotación del gas de Lacq. Un territorio que ha sabido iniciar su transición energética, a la cual el proyecto E-CHO quiere contribuir plenamente.
En primer lugar, mediante el empleo y la formación. Elyse Energy ya trabaja en este ámbito, organizando mesas de empleo en colaboración con CHEMPARC, la CCI Pau Béarn y la asociación Lacq+, para ofrecer oportunidades exclusivas a los jóvenes de la región.
En segundo lugar, facilitando los grandes proyectos del territorio: la rehabilitación de la red ferroviaria, la captura de emisiones de CO₂ de las industrias y el desarrollo de una verdadera economía circular del carbono en la agricultura, la gestión de residuos y el sector forestal.
Para acceder al expediente de consulta E-CHO en formato PDF haga clic aquí..
Para mantenerse informado de todas las novedades relacionadas con la consulta del proyecto E-CHO, visite el sitio web dedicado: www.e-cho-concertation.fr.
18 diciembre 2025
28 noviembre 2025